viernes, 17 de abril de 2009

La importancia de la identidad y comunicación en los niñ@s



La identidad se refiere a la gradual toma de conciencia de cada niño y niña de sus características y atributos personales, los que descubren y reconocen una vez logrado el proceso de diferenciación de otros. Ello les permite identificarse como personas únicas, por tanto valiosas, con características e intereses propios, reconociéndose como miembros activos de su familia y de los diferente grupos culturales a los que pertenecen.
Por otra parte la comunicación constituye el proceso central meiante el cual los niños y niñas ese los primeros años e via intercambian y construyen significados con los otros. La interación con el medio, a través de los diferentes instrumentos de comunicación, permite exteriorizar las vivenncias emocionales, acceder a los contenidos culturales, producir mensajes cada vez más elaborados y ampliar progresivamente la comprensión de la realidad.
La comunicación en sus diversas manifestaciones involucra la capacidad de producir, recibir e interpretar mensajes, adquiriendo especial significado en el proceso de aprendizaje de los primeros años, ya que potencia las relaciones que los niñ@s establecen consigo mismo, con las personas y con los distintos ambientes en los que participan.

Junji nos ayuda a elegir nuestro Jardín Infantil

Se considera sala cuna y jardín infantil a todo establecimiento que reciba durante el día a niños y niñas desde los 84 días hasta la edad de su ingreso a la Educación General Básica y les proporcione atención integral que comprenda alimentación adecuada y educación correspondiente a su edad.

Los jardines infantiles están divididos en diferentes niveles, según la edad que tengan los párvulos:

Sala Cuna:

  • menor – desde los 84 días hasta 1 año
  • mayor – desde 1 año hasta 2 años

Medio:

  • menor – desde los 2 años hasta los 3 años
  • mayor – desde los 3 años hasta los 4 años

Transición:

  • primer nivel (prekínder) – desde los 4 años hasta los 5 años
  • segundo nivel (kínder) – desde los 5 años hasta los 6 años


En este nivel, los niños comienzan a asistir a escuela municipalizadas o a colegios.

Mamita y Papito

Para elegir un jardín infantil o sala cuna debes considerar lo siguiente:


La infraestructura

Es importante poner atención en la iluminación, los servicios de higiene, la calefacción del recinto, el sistema de ventilación, los patios y las condiciones de seguridad para los párvulos.

El equipamiento y el material didáctico

Las aulas y espacios educativos deben ser acogedores, decorados y que se encuentren a la altura de los párvulos. Además, debe existir material didáctico seguro y suficiente que estimule todas las áreas de desarrollo y crecimiento de los niños.

El personal

El jardín debe contar con una directora, educadoras, técnicos de aula, manipuladora de alimentos y auxiliar de servicios menores. El establecimiento educacional podrá contar, además, con nutricionistas, enfermeras, pediatras, sicólogos u otros profesionales. Los padres pueden y deben solicitar al establecimiento los documentos que certifiquen los títulos y estudios correspondientes del personal.

El proyecto educativo

Éste debe contemplar la misión del establecimiento, sus objetivos y metas, sus normas y organización, un sistema de evaluación de aprendizaje de los párvulos y la participación de la familia, la cual es fundamental en el proceso de crecimiento del niño y la niña.

Empadronamiento

En caso de que el jardín infantil o la sala cuna sean privados, los padres deberán solicitar el empadronamiento del establecimiento, a fin de garantizar la calidad del servicio que recibirán los párvulos.

Rol de la Educadora


Para el desarrollo de los propósitos de la Educación Parvularia resulta fundamental el rol que desempeña la educadora de párvulos en sus diferentes funciones: formadora y modelo de referencia para las niñas y niños, junto con la familia; diseñadora, implementadora y evaluadora de los currículos, dentro de lo cual su papel de seleccionadora de los procesos de enseñanza y de mediadora de los aprendizajes es crucial. Junto con ello, el consebirse como una permanente investigadora en acción y dinamizadora de comunidades educativas que se organizan en torno a los requerimientos de aprendizaje de los párvulos, constituye también una parte fundamental de su quehacer profecional.